La historia de una verdadera felicidad
Mary Cerdán vivía en el populoso distrito limeño de La Victoria. Desde muy pequeña pensaba que todo en su hogar marchaba bien, enterándose tiempo después que su padre tenía una vida paralela. En el día estaba con su familia, desayunaba con ella y cenaba también, pero apenas caía la noche, su papá salía de casa. Hasta que un día llegó una desagradable noticia para su familia: el padre de Mary se había ido con otra mujer.
Mary solo guardo resentimientos para con su madre porque pensaba que ella era la culpable de esa situación, trataba de olvidar sus tristezas refugiándose en los estudios y las amistades.
Al tener 18 años, empezó a presentar una serie de dolencias físicas, involucrándose en una extraña religión buscando sanidad. Pero ni las fiestas, ni las discotecas, ni los amigos, ni los falsos rituales pudieron ayudarla física o espiritualmente. Nada le daba felicidad.
Es así, que su madre conoce el Evangelio de Jesucristo, e invito al pastor Rodolfo González a su casa, quien exhortó a Mary sobre lo errado de su camino. Ella creyó que su madre le había contado al Siervo de Dios sobre su vida, desconociendo que el Espíritu Santo estaba actuando de manera grandiosa.
Esta experiencia, sirvió para que Mary cerrara su corazón y no aceptara a ningún predicador.
En la vida no existen casualidades
Pero fue en un paseo que daba con una amiga por la el Templo Central del Movimiento Misionero Mundial, donde le comentó a su allegada que su madre asistía ahí; es así, que por pura curiosidad decidieron entrar, para comprobar “que era eso que había cambiado” a su progenitora.
La amiga de Mary después de un tiempo decidió salir, y Mary la acompaño. Ya lejos de la Iglesia, Mary piensa que mejor sería el regresar al Templo sin entender porque sentía eso. Mientras tanto, su cuñada se encontraba internada en un hospital por complicaciones durante el embarazo.
Fue ahí donde le hizo una petición a Dios diciendo: Si tú sacas mi cuñada del hospital, yo te entrego mi vida. Más grande fue su sorpresa al recibir una llamada al día siguiente a su trabajo dándole la noticia de que su cuñada salió del nosocomio con su bebé en brazos. Un verdadero milagro que también iva a convertir su tristeza en gozo.
Al enterarse de esa noticia, Mary recuerda su promesa y decide entregarse de corazón a Cristo. Mary no entendía porque lloraba tanto pero sentía algo muy especial, no lloraba por tristeza ni por dolor, estaba experimentando la presencia de Dios transformando su vida.
Son 25 años que Mary le sirve incondicionalmente a Jesucristo, quien le permitió colaborar en la creación de la librería cristiana Altamira. Actualmente, le sirve a Dios junto a su esposo y sus pequeñas hijas en la Iglesia del MMM ubicada en Benjamín Doig.

Hola!! el testimonio es interesante, porque has cambiado gracias a la obra de Dios…
Sabes yo necesito que oren por mi recien hace un mes salí de mi trabajo por que sentí que dios me decía que ya era hora que salga, serví por veinte y tres años en el Ejercito (FF.EE) entonces un mensajero del señor me dijo que Dios tenía un proposito conmigo, la verdad aun no se cual es el proposito de Dios para conmigo, oren y pidanle que me inique cual es su decision… Gracias queridos hermanos